sábado, 28 de agosto de 2010

No hace falta que diga que hora es.

Son las cinco de la mañana y no logro dormir, no tengo sueño, estoy demasiado  feliz como para cerrar los ojos y empezar a soñar con otras cosas. Porque realmente el  estar despierta es todavía como un sueño.
Realmente no sé cómo expresarlo porque es inexplicable,  son solo las cinco de la mañana, sólo eso..

Me encuentro aquí en una noche de verano con mucho calor, algo borracha, sentada en mi cama con un boli en la mano y un papel medio en blanco. No se como contarlo.

Miro hacia la derecha y veo en el suelo una prenda, una prenda lila. Miro hacia la izquierda y veo sobre mi cama un papel con una frase preciosa. Con una letra que no es la mia.
Me siento con un olor que no es el mio. No, no es el mio, pero me encanta. Asi que prefiero que mi cama se quede con ese olor durante una noche más.

Hace media hora que he llegado y sigo sin saber como empezar, no puedo…
Sólo puedo decirle,  que experimentar y llegar a saber como es el verdadero amor  es lo que hemos aprendido juntos.

No puedo decir mas… Solo que son las cinco de la mañana y no paro de sonreir. No paro de sonreír porque son las cinco de la mañana y soy feliz…

Solo eso…


Las cinco de la mañana.

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